martes, 27 de diciembre de 2011

Aquí mando yo.

Y si una cosa tengo clara a estas alturas, es que en mi vida mando yo y nadie más que yo. Que la gente influye, enseña y da lecciones, pero aquí el control lo tengo yo. Empecé a ser yo misma el día que empecé a ignorar lo que pudieran pensar, decir, hablar, gritar o meditar los demás de mi, la cara con la que mirasen o si les importase mi existencia, la ignoraran o preferiesen que dejase de existir; no soy creída ni tengo nada de lo que presumir, únicamente de que yo soy yo misma, no una copia barata de mi alrededor; es mi mundo, es mi vida, es mi juego, mando yo.

4 comentarios:

  1. Además de guapa, brillante y tenaz. Estoy tan harta de ostentación y fatuidad, que gente como tú es la que más llama la atención (Dios, a ver si algun@s aprenden la elegancia que reside en el silencio). Un cariñoso saludo, de Concha (y perdona la intrusión). ¡Feliz año nuevo!

    ResponderEliminar
  2. Muchísimas gracias Concha, ¡feliz año nuevo!

    ResponderEliminar
  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  4. Acabo de recibir tu correo, preciosa, pero, como no me has dejado un e-mail, he tenido que volver al "lugar del crimen". Naturalmente que te daré mi opinión sobre tus relatos. Un cariñoso saludo.

    ResponderEliminar

ahora es tu turno de expresarte, escribe aquí tus suspiros.