martes, 27 de diciembre de 2011
Aquí mando yo.
Y si una cosa tengo clara a estas alturas, es que en mi vida mando yo y
nadie más que yo. Que la gente influye, enseña y da lecciones, pero aquí
el control lo tengo yo. Empecé a ser yo misma el día que empecé a
ignorar lo que pudieran pensar, decir, hablar, gritar o meditar los
demás de mi, la cara con la que mirasen o si les importase mi
existencia, la ignoraran o preferiesen que dejase de existir; no soy
creída ni tengo nada de lo que presumir, únicamente de que yo soy yo
misma, no una copia barata de mi alrededor; es mi mundo, es mi vida, es
mi juego, mando yo.
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Además de guapa, brillante y tenaz. Estoy tan harta de ostentación y fatuidad, que gente como tú es la que más llama la atención (Dios, a ver si algun@s aprenden la elegancia que reside en el silencio). Un cariñoso saludo, de Concha (y perdona la intrusión). ¡Feliz año nuevo!
ResponderEliminarMuchísimas gracias Concha, ¡feliz año nuevo!
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarAcabo de recibir tu correo, preciosa, pero, como no me has dejado un e-mail, he tenido que volver al "lugar del crimen". Naturalmente que te daré mi opinión sobre tus relatos. Un cariñoso saludo.
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