Éramos ese dolor de mandíbula después de horas sonriendo. Éramos esos largos e intensos besos bajo la lluvia. Éramos esas caricias en la espalda al amanecer. Éramos esas miradas cómplices, esos silencios que decían más que cualquier verso. Éramos esos celos de hojalata que acababan en muestras de cariño. Éramos ese brillo en las pupilas. Éramos la añoranza a los tres segundos de vernos, ese convencimiento de que en la vida encontraríamos a una persona semejante. Éramos esa canción que hacía florecer todo tipo de sentimiento. Éramos ese amor adolescente en el que se aprende a amar, esas noches sin dormir, ese nudo en la garganta. Éramos esa sonrisa tonta al ver un mensaje, esas noches sin dormir con 'te quiero' de banda sonora. Éramos tú y yo.
miércoles, 17 de julio de 2013
lunes, 15 de julio de 2013
you're impossible to find
Hola, cielo. Escribo esto porque es mi forma de vivir. Escribir, después respirar; es mi forma más clara, sincera y precisa de expresar lo que siento. Lo que siento es que fuiste lo mejor que tuve. Cuando no había nadie, después de mil derrotas y ni una sola batalla ganada apareciste tú, y me devolviste la ilusión. Tus caricias, tus abrazos y tus 'te quiero' eran las únicas pequeñas cosas que lograban sacar lo mejor de mí; tú eras esa única pequeña cosa que lograba sacar lo mejor de mi. Bueno, pequeña. Eres lo más grande que ha pasado por mi vida. Y hoy te lo agradezco. Estoy orgullosa de haberte encontrado, de haberte hecho sacar esa sonrisa que tan loca me volvía. Eres increíble, y te mereces a alguien tan grande como tú; alguien que me llamaba pequeña y me hacía sentir grande, enorme. No me hacía falta nada más. Me entristece mucho que las cosas hayan acabado así, ni tú ni yo nos lo merecíamos, pero al fin y al cabo todo lo que empieza se acaba. Quiero que sepas, que aunque sea lo más rutinario, típico y rutinario del fin de cualquier relación, te deseo lo mejor. Una chica que te quiera, que te haga feliz, porque te lo mereces. Cielo, te voy a echar de menos.
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