viernes, 5 de octubre de 2012

¿Sabes? Te quiero como no voy a querer a nadie. Jamás, en la vida, querré a alguien como te quiero a ti. Porque es imposible. Y este imposible sí existe, ¿cómo vas a querer a alguien más que a la persona que te ha enseñado a sonreír, la persona que te ha hecho ser feliz? Esa que te mira y hace que ningún problema valga. Con la que coges la confianza que no cogerías nunca con nadie, esa que te abraza, y ya está. Te abraza y todo lo de alrededor desaparece, esa que hace que tu corazón lata, parecerá cursi, de acuerdo, pero créeme que esto es muy, muy difícil, ni yo me explico cómo he podido llegar a este punto; a veces me da por pensar que me he vuelto medio loca, y otras, que me lo has vuelto tú. Le has dado un vuelco que ni tú te imaginas a mi vida, un giro de 180 grados, tú me haces sentir viva, me haces sentir especial. Y nunca otro me ha hecho ni me hará sentir como tú, eso te lo aseguro, ¿sabes por qué dicen que el primer amor no se olvida? porque el primer amor es el que te enseña a amar, el que te enseña a valorar y el que te enseña que la pérdida de esa persona duele inmensamente, y joder, no voy a querer a nadie más como a ti porque te lo debo todo Fernando, te lo debo todo. Si soy quien soy ahora es gracias a ti, gracias a esa persona que siempre ha estado cuando nadie lo hacía, y que me ha enseñado mil y una cosas, aunque no te des cuenta. Que mis sonrisas, te las debo a ti. Y es que eres lo mejor que me ha pasado en la vida. Te quiero.

viernes, 7 de septiembre de 2012



No existe en el mundo otra persona como yo, ¿sabes? Tampoco existe otra sonrisa como la tuya, que me haga sentir que soy fuerte, que puedo con todo. Pero bueno, ese es otro tema. Vagueo 25 horas al día y pienso en ti más de lo que es bueno. Me gusta el 43 y el Vodka, pero si bebo es para verte dos veces. ¿Loca yo? Por favor, me ofendes. Simplemente tengo los huevos de ser como soy y no como quieren que sea. ¿Quieres hablar de mí? Hazlo, pero ya que presumes de valentía, mejor que sea a la cara. Estoy harta de personas que van de mucho y no llegan a nada, estoy harta de personas que prometen ser tan importantes como el universo y al final no llegan ni a un soplo de aire fresco. Me gusta ser así. Vivir la vida al máximo. Reírme de los momentos malos que pasé. Llorar hasta hartarme cuando mi vida está patas arriba. Y después sacar fuerzas de donde sea para levantarme del suelo y volver a dar guerra. Tener un carné falso para entrar en cualquier lugar. Fumar y evadirme en el humo. Emborracharme hasta no acordarme de como me llamo. Tener los tacones más altos del país y acabar volviendo a casa descalza. Ser la princesa de tus sueños y la reina de mi vida. Quiero todo lo que sea imposible de tener. En resumen, quiero tener el mundo a mis pies. Pienso que en la vida si no te arriesgas no vives, y por eso un día decidí tirar los miedos por el balcón y empezar a ser la loca que sonríe 25 horas al día, la que improvisa porque odia los planes, la que canta en medio de un montón de gente aunque desafine, a la que no le importa bailar en medio de la calle. Esa soy yo, y tampoco nací para complacerte, así que si no te gusta, sobreviviré.

lunes, 30 de julio de 2012

Hoy me toca darte las gracias. Gracias, chico, por haber estado ahí cuando nadie lo hacía y haberme apoyado cuando ni yo misma me apoyaba. Por haberme hecho asentar la cabeza, y haberme enseñado a tragarme el orgullo cuando me veía incapaz de hacerlo. Por haberme hecho pasar de sentirme insignificante, pequeña, inútil, fea, y ser un simple saco de complejos a una chica alegre, guapa y afortunada. Estos más de 365 días, tus bocaditos en la nariz, las caricias en la espalda y los besos en la comisura de los labios. Por todo el cariño y la paciencia, y por haberme quitado las lágrimas a lametazos entre carcajadas. ¿Sabes? Toda la felicidad que llevo dentro te la debo a ti. Me devolviste la ilusión y las ganas, gracias a ti soy la que soy y me siento como me siento. Feliz. Gracias, pequeño.

miércoles, 13 de junio de 2012

550574_431354070232806_1659401436_n_large
Un chico que me pasee en una Harley por toda la ciudad, que cada día me mande un bonito ramo de veinte rosas rojas y me haga mil y un regalos de Dior y vaya presumiendo de cada átomo de sí. Que cuando hable con sus amigos, diga "Qué buena está y qué bien folla mi novia." No, gracias. Prefiero un chico que cada vez que me vea, se le ilumine la cara con una sonrisa. Alguien que a los tres segundos de despedirse de mi me mande un mensaje diciéndome que me echa de menos, me bese en cada semáforo, y que crea que no hay nada más bonito que verme dormida en su pecho. Que pase las horas muertas haciendo rizos en mi pelo con un dedo, que me haga adicta a sus besos y no pueda imaginarse con otra. Que un día me vea baja de ánimos y no pare hasta hacerme llorar de risa, y que una mañana cualquiera baje de mi casa a comprar el pan y me encuentre un "te amo pequeña" dibujado en la pared de la casa de enfrente. Que cuando esté con sus amigos, me mire de reojo, me sonría y me gesticule un te quiero. Quiero un chico que me haga sentir especial, única, ni películas ni hostias, ¿perfección? nunca. Que tenga sus tonterías, sus defectos, y que ellos me vuelvan loca. Que hacerme daño, sea una de las cosas totalmente imperdonables e impensables que haría nunca. Que cuando hable con sus amigos, diga que soy lo mejor de su vida y no lo buena que soy en la cama. Que tenga la máxima confianza conmigo, desde un "te quiero" hasta un "¿follamos?", que me quiera como nadie y se pegue a mi cual superglue, para siempre.

martes, 29 de mayo de 2012

Que sí, que vale, que las cosas cuando se hacen despacio salen mejor. Pero yo soy un tanto hiperactiva y esquizofrénica y detesto andarme con rodeos; que de siete días a la semana yo te quiero ocho. Que es ver tus labios y perder el control, imaginar cada noche que el viento es tu aliento en mi cuello. Soy la reina de mi vida pero no me opondría a ser la princesa de tus sueños. Quiero comerme el mundo, pero empezando por tí. No, no serás mi vida entera y mi mundo no girará en torno a tí, recuerda que yo también tengo una autoestima que alimentar y un ombligo que mirar, pero serás mi parte favorita, un pedacito totalmente indispensable de mí, robaré mil besos tuyos y pondré todo mi empeño y mis fuerzas en hacerte el más feliz. Prometo sacarte mil sonrisas, dejarte espacio y no exagerar mis celos, prometo hacerte adicto a mí y ser tu marca de heroína, pero solo si cada noche noto tu olor entre mis sábanas y despierto con el sonido de un "Buenos días, princesa". ¿Aceptas?

miércoles, 23 de mayo de 2012

No existe en el mundo otra persona como yo, ¿sabes? Tampoco existe otra sonrisa como la tuya, que me haga sentir que soy fuerte, que puedo con todo. Pero bueno, ese es otro tema. Vagueo 25 horas al día y pienso en ti más de lo que es bueno. Me gusta el 43 y el Vodka, pero si bebo es para verte dos veces. ¿Loca yo? Por favor, me ofendes. Simplemente tengo los huevos de ser como soy y no como quieren que sea. ¿Quieres hablar de mí? Hazlo, pero ya que presumes de valentía, mejor que sea a la cara. Estoy harta de personas que van de mucho y no llegan a nada, estoy harta de personas que prometen ser tan importantes como el universo y al final no llegan ni a un soplo de aire fresco. Me gusta ser así. Vivir la vida al máximo. Reírme de los momentos malos que pasé. Llorar hasta hartarme cuando mi vida está patas arriba. Y después sacar fuerzas de donde sea para levantarme del suelo y volver a dar guerra. Enrollarme con los mejores chicos de la ciudad. Tener un carné falso para entrar en cualquier lugar. Fumar y evadirme en el humo. Emborracharme hasta no acordarme de como me llamo. Tener los tacones más altos del país y acabar volviendo a casa descalza. Ser la princesa de tus sueños y la reina de mi vida. Quiero todo lo que sea imposible de tener. En resumen, quiero tener el mundo a mis pies. Pienso que en la vida si no te arriesgas no vives, y por eso un día decidí tirar los miedos por el balcón y empezar a ser la loca que sonríe 25 horas al día, la que improvisa porque odia los planes, la que canta en medio de un montón de gente aunque desafine, a la que no le importa bailar en medio de la calle. Esa soy yo, y si no te gusta, ahí tienes la puerta.

lunes, 21 de mayo de 2012

Vomité mi alma en cada beso que te dí.


Y desperté. Percibí luz a mi alrededor. Inspiré. Todo su olor me invadió. Abrí mis párpados lentamente. Sábanas blancas. Pocos pétalos de rosa quedaban encima de la cama, el suelo estaba inundado de ellos. Pequeños rayos de sol iluminaban porciones de cama, con la ventana entrecerrada, cosa que hacía que la visión fuera en blanco y negro. A mi izquierda, él. Lucía un gran y llamativo mordisco en el cuello. Reí brevemente.  Noté que tres centímetros eran demasiada distancia de él y me deslicé buscando su abrazo. "Buenos días, mi princesa", susurró en mi oído. Y ahí me di cuenta de que era incapaz de querer a otra persona que no fuera él.