martes, 29 de mayo de 2012

Que sí, que vale, que las cosas cuando se hacen despacio salen mejor. Pero yo soy un tanto hiperactiva y esquizofrénica y detesto andarme con rodeos; que de siete días a la semana yo te quiero ocho. Que es ver tus labios y perder el control, imaginar cada noche que el viento es tu aliento en mi cuello. Soy la reina de mi vida pero no me opondría a ser la princesa de tus sueños. Quiero comerme el mundo, pero empezando por tí. No, no serás mi vida entera y mi mundo no girará en torno a tí, recuerda que yo también tengo una autoestima que alimentar y un ombligo que mirar, pero serás mi parte favorita, un pedacito totalmente indispensable de mí, robaré mil besos tuyos y pondré todo mi empeño y mis fuerzas en hacerte el más feliz. Prometo sacarte mil sonrisas, dejarte espacio y no exagerar mis celos, prometo hacerte adicto a mí y ser tu marca de heroína, pero solo si cada noche noto tu olor entre mis sábanas y despierto con el sonido de un "Buenos días, princesa". ¿Aceptas?

miércoles, 23 de mayo de 2012

No existe en el mundo otra persona como yo, ¿sabes? Tampoco existe otra sonrisa como la tuya, que me haga sentir que soy fuerte, que puedo con todo. Pero bueno, ese es otro tema. Vagueo 25 horas al día y pienso en ti más de lo que es bueno. Me gusta el 43 y el Vodka, pero si bebo es para verte dos veces. ¿Loca yo? Por favor, me ofendes. Simplemente tengo los huevos de ser como soy y no como quieren que sea. ¿Quieres hablar de mí? Hazlo, pero ya que presumes de valentía, mejor que sea a la cara. Estoy harta de personas que van de mucho y no llegan a nada, estoy harta de personas que prometen ser tan importantes como el universo y al final no llegan ni a un soplo de aire fresco. Me gusta ser así. Vivir la vida al máximo. Reírme de los momentos malos que pasé. Llorar hasta hartarme cuando mi vida está patas arriba. Y después sacar fuerzas de donde sea para levantarme del suelo y volver a dar guerra. Enrollarme con los mejores chicos de la ciudad. Tener un carné falso para entrar en cualquier lugar. Fumar y evadirme en el humo. Emborracharme hasta no acordarme de como me llamo. Tener los tacones más altos del país y acabar volviendo a casa descalza. Ser la princesa de tus sueños y la reina de mi vida. Quiero todo lo que sea imposible de tener. En resumen, quiero tener el mundo a mis pies. Pienso que en la vida si no te arriesgas no vives, y por eso un día decidí tirar los miedos por el balcón y empezar a ser la loca que sonríe 25 horas al día, la que improvisa porque odia los planes, la que canta en medio de un montón de gente aunque desafine, a la que no le importa bailar en medio de la calle. Esa soy yo, y si no te gusta, ahí tienes la puerta.

lunes, 21 de mayo de 2012

Vomité mi alma en cada beso que te dí.


Y desperté. Percibí luz a mi alrededor. Inspiré. Todo su olor me invadió. Abrí mis párpados lentamente. Sábanas blancas. Pocos pétalos de rosa quedaban encima de la cama, el suelo estaba inundado de ellos. Pequeños rayos de sol iluminaban porciones de cama, con la ventana entrecerrada, cosa que hacía que la visión fuera en blanco y negro. A mi izquierda, él. Lucía un gran y llamativo mordisco en el cuello. Reí brevemente.  Noté que tres centímetros eran demasiada distancia de él y me deslicé buscando su abrazo. "Buenos días, mi princesa", susurró en mi oído. Y ahí me di cuenta de que era incapaz de querer a otra persona que no fuera él.