Vacío. Eso es lo que siento. Es un vacío intenso, profundo, insufrible... ese que dejaste con tu ida, junto a miles de lágrimas, un corazón hecho pedazos y demasiada tristeza por delante. He intentado olvidarte. Lo intentado una y mil veces, pero sigues ahí. Llevas años ahí. Y duele. Reconozco que era una relación tóxica, como una droga, pero la rehabilitación está siendo de todo menos fácil. Sonará egoísta, pero detesto ver cómo otras te hacen feliz. Sé que tú también te has sentido (y probablemente te sientas) así. Probé de todo, mil remedios para sacarte de mi cabeza, y fui por la vía fácil, la de "un clavo saca otro clavo", y créeme, al menos en mi caso, no ha resultado efectivo. Únicamente he conseguido hacer daño a otras personas que ninguna culpa tenían, y herirme más a mi, al darme cuenta de que nada de lo que haga, ningún beso que de y nada de lo que haga dejará de recordarme a ti. Me hiciste tan feliz... ¿Sabes cómo me sentía entre tus brazos? Me sentía tan pequeña, y tan grande a la vez. Recuerdo cuando me llamabas así, "mi pequeña". Por ti lo hubiera dado todo... y lo seguiría dando. Nos hemos hecho tanto daño... pero joder, te quiero. Y te quiero como a nunca nadie he querido ni voy a querer. Nadie me va a hacer sentir como lo has hecho tú... porque contigo me abría, me dabas esa confianza... esa que tanto me cuesta coger. Contigo era yo misma, dejando a un lado corazas, máscaras, maquillajes.. y tú eras el único que realmente me conocía, y por tanto, que podía ayudarme, llenarme. Y al irte, quedó el vacío. Lo daría todo porque volvieras, por darnos otra oportunidad... se acabaron los terceros, se acabaron los rumores, se acabó todo, sólo tú y yo, esas sonrisas, lágrimas, escalofríos... nosotros. Vuelve de una vez, que sin ti no puedo. Supongo que como siempre el orgullo es infinitamente superior a nosotros, pero dime, ¿el orgullo te hace sentir como lo hacía yo? Apuesto mi vida a que no... ¿te parece arriesgado? a mi no, te la llevaste contigo... ya no tengo razón por la que levantarme, sólo tengo días grises, oscuridad... Fue injusto, para los dos. Ese no debería haber sido el final. Lo sabes, lo sabemos. Supongo que has rehecho tu vida, a juzgar por lo que he visto, eres feliz. Y aquí estoy yo. Sólo quiero que sepas que estoy aquí, hecha pedazos de tus recuerdos, del ayer, de ti, haciendo el enésimo (e igual de inútil que todos los demás) intento de olvidarte. Y si algún día quieres intentarlo... aquí estaré. Porque hay personas que tienen un lazo que los conecta de por vida, quien pisa fuerte deja huella... y pisaste tan fuerte que me hundiste en la tierra. En el vacío.
sábado, 30 de noviembre de 2013
martes, 8 de octubre de 2013
contigo aprendí a vivir.
Quien me marcó fuiste tú. El que marcó mi vida, mi sonrisa y mi forma de sentir y de ver las cosas fuiste tú. No diré que me cambiaras, simplemente lo definiría con un antes y un después. Maduré contigo por los mil palos que me di, que nos dimos. No fue tarea fácil aguantarnos, y mira, así acabamos. Pero oye, no me arrepiento de nada, y mira que suelo arrepentirme de cosas. Aprendimos a entendernos, pero quisimos ser todo y olvidamos ser algo. Nos creímos los 'para siempre', fuimos escalando de nube en nube y la caída fue terrible, una ducha de agua fría, pero en los peores momentos siempre viene bien; los primeros amores son los más desastrosos, dolorosos, bonitos y mágicos, ¿qué esperábamos de nosotros mismos?
Quizá el problema fue eso. Que esperábamos tanto, tantísimo que no pudimos cumplir nada de lo que nos prometimos, porque quieras o no, eran locuras. Éramos dos adolescentes que se dejaban llevar por el encanto de un primer amor, y posteriormente se dejaron llevar por la ira y el dolor de la anteriormente mencionada caída. Aprendimos a valorarnos, aprendimos a escuchar, a amar y a abrirle las puertas de tu vida a una persona; aunque también todos y cada uno de nuestros puntos débiles, aprendimos a hacernos daño, a hacernos sufrir y a estropear toda la magia por celos de hojalata, discusiones y orgullo, el cual nunca dejó de hacernos sombra y finalmente se salió con la suya.
A pesar de todo, estoy marcada por ti. A pesar del rencor existente entre nosotros, que todo sentimiento es algo perdido imposible de recuperar y que los recuerdos se han convertido en cicatrices, mis sábanas, mi cuerpo, toda mi vida está y estará marcada siempre por ti. Porque contigo aprendí lo que en la vida me enseñará ya nadie. Contigo aprendí a vivir.
martes, 20 de agosto de 2013
Happy Birthday Demi
Recuerdo la primera vez que la vi. Fue en Camp Rock. Ahí era muy pequeña para saber lo que era un ídolo, pero me gustó. Por esos tiempos era fan incondicional de los Jonas Brothers, y como se fue de gira con ellos empecé a seguir sus pasos. Me gustó, me gustó mucho. Hasta que me enteré de que tuvo que abandonar la gira con ellos porque entraba en una clínica. Ahí ya era más mayor y supe darme cuenta de todo lo que estaba pasando. Más tarde volvió, recuerdo que puso un tweet de 'Guess who's baaaaack!!!' y fui la tía más feliz del mundo. Cuando volvió sacó Skyscraper, en 2011, y coincidió con una mala racha, bastante mala que pasé. Y entonces me di cuenta de lo que es tener a alguien como ejemplo a seguir y como ídolo. La escuchaba a todas horas, en todos los momentos del día, y me dio las fuerzas que necesitaba. Desde entonces mi pared se convirtió en un altar, cada día miraba su cuenta a ver qué ponía, pinté 'Stay Strong' por todo donde se me ocurría. Este año vino otra mala racha, y Warrior. Esa canción esa inyección de fuerza que necesitas cuando tocas fondo. Y yo tengo que agradecerle a Demi todo lo que ha hecho por mi aunque no lo sepa. Por mi y por todos sus fans. Por ese 'si yo he podido salir de esto, tú puedes también' y ese 'creó en ti'. Hoy Demi cumple 21 años habiendo demostrado ser una de las personas más fuertes del mundo. Ojalá venga a España el año que viene como se dice por las redes sociales, ojalá poder chillar y llorar todas esas canciones y estar a pocos metros de ella. Felicidades Demi, y gracias por todo.
miércoles, 17 de julio de 2013
éramos...
Éramos ese dolor de mandíbula después de horas sonriendo. Éramos esos largos e intensos besos bajo la lluvia. Éramos esas caricias en la espalda al amanecer. Éramos esas miradas cómplices, esos silencios que decían más que cualquier verso. Éramos esos celos de hojalata que acababan en muestras de cariño. Éramos ese brillo en las pupilas. Éramos la añoranza a los tres segundos de vernos, ese convencimiento de que en la vida encontraríamos a una persona semejante. Éramos esa canción que hacía florecer todo tipo de sentimiento. Éramos ese amor adolescente en el que se aprende a amar, esas noches sin dormir, ese nudo en la garganta. Éramos esa sonrisa tonta al ver un mensaje, esas noches sin dormir con 'te quiero' de banda sonora. Éramos tú y yo.
lunes, 15 de julio de 2013
you're impossible to find
Hola, cielo. Escribo esto porque es mi forma de vivir. Escribir, después respirar; es mi forma más clara, sincera y precisa de expresar lo que siento. Lo que siento es que fuiste lo mejor que tuve. Cuando no había nadie, después de mil derrotas y ni una sola batalla ganada apareciste tú, y me devolviste la ilusión. Tus caricias, tus abrazos y tus 'te quiero' eran las únicas pequeñas cosas que lograban sacar lo mejor de mí; tú eras esa única pequeña cosa que lograba sacar lo mejor de mi. Bueno, pequeña. Eres lo más grande que ha pasado por mi vida. Y hoy te lo agradezco. Estoy orgullosa de haberte encontrado, de haberte hecho sacar esa sonrisa que tan loca me volvía. Eres increíble, y te mereces a alguien tan grande como tú; alguien que me llamaba pequeña y me hacía sentir grande, enorme. No me hacía falta nada más. Me entristece mucho que las cosas hayan acabado así, ni tú ni yo nos lo merecíamos, pero al fin y al cabo todo lo que empieza se acaba. Quiero que sepas, que aunque sea lo más rutinario, típico y rutinario del fin de cualquier relación, te deseo lo mejor. Una chica que te quiera, que te haga feliz, porque te lo mereces. Cielo, te voy a echar de menos.
domingo, 17 de marzo de 2013
Entre nosotros nunca hicieron falta palabras. Una mirada bastaba. Una mirada tierna era 'cómeme', un guiño era un reto, y un beso era un 'eres lo mejor que me ha pasado en la vida.'
Otras parejas nos miraban, quién sabe por qué, decían envidiarnos. Y es que éramos uno, cada uno era todo lo que necesitaba el otro, hechos a medida. Nadie me entendía como tú. Todo lo que pedía lo tenías tú.
Chico, espero que esto dure mucho más, porque créeme, como tú no hay dos.
Chico, espero que esto dure mucho más, porque créeme, como tú no hay dos.
jueves, 31 de enero de 2013
Anhelaba cada rincón de su cuerpo. Anhelaba sus besos entre sábanas, sus sonrisas entre caricias.
Debo reconocer que me volví loca. Que era como mi droga, que cuanto más le tenía más le necesitaba. Que no era recíproco. Que él simplemente se encaprichó, y el capricho duró una eternidad. Que sus lágrimas parecían reales. Que fui una imbécil y una ilusa durante meses y meses. Que abrí los ojos demasiado tarde. Que le quise como no querré a nadie... Que fui la más feliz en mi burbuja hasta que explotó. Entonces me di cuenta de que todo eran mentiras. Y ahí exploté yo.
lunes, 21 de enero de 2013
Hoy quiero frenar en seco y mirar atrás. Agradecerles a todos los que me hicieron daño su labor, ya que sin ellos sería una persona frágil. No me arrepiento de ninguno de mis actos; si lo creí conveniente fue por alguna razón, aunque ahora no logre encontrarla. Ahora puedo decir que soy feliz, que después de la tormenta llega la calma, que de palos se vive, de ellos se aprende. No se nace enseñado. Es más, yo diría que nací muy equivocada. Necesité que gente fuera mala conmigo para darme cuenta de que no todo el mundo es bueno. Que la gente me fallara para no confiar en todo el mundo; necesité meter la pata para darme cuenta de que no soy perfecta. Necesité comerme el orgullo para aprender a pedir perdón, caerme mil veces para poder levantarme sin agachar la cabeza, tuve que llorar con mil sapos para encontrar a un príncipe, necesité perder a lo mejor que tenía para valorar las cosas. Tuve que pasarlo mal. Pero ahora soy feliz, porque con los errores se aprende, y la experiencia es la mejor sabiduría.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
