domingo, 29 de abril de 2012

Me odiarás. Maldecirás unas mil veces al día haberte enamorado de mi. Te entrará más de una vez, y más de dos, ese gusanillo irresistible de tirarme por la ventana. Me encontrarás la persona más infantil e inmadura del mundo, te parecerá imposible pasar un segundo más a mi lado. Pero eso será sólo a ratos. También, habrá momentos en los que no te bastarán las 24 horas del día para dar gracias por tenerme a tu lado. Te entrará más de una vez, y más de dos, ese gusanillo irresistible de besarme. Me encontrarás la persona más infantil e inmadura del mundo, y eso te encantará, te parecerá imposible pasar un solo segundo de tu vida sin mí. Y al final, no podrás vivir sin esa chica que te hace ser irremediable e irresistiblemente bipolar. Porque nunca antes nadie te había hecho sentir así.

martes, 17 de abril de 2012

Rabia, impotencia. Más rabia, más impotencia. Como la abeja reina a la que le quitan su corona y la echan del panal. Como al niño que le das una piruleta y se la quitas cinco segundos después. Como el bebé al que le arrebatas su chupete. Noté que me dolía la mandíbula, pues estaba apretando los dientes, sin haberme percatado, con toda la fuerza del Cola-Cao de esa mañana. Dejé de hacerlo, pero a los cinco segundos repetí el gesto. Como una cámara sin objetivo. Como un bolígrafo sin cartucho de tinta; como yo sin ti.