viernes, 13 de enero de 2012

quiero


Quiero que me mires a los ojos y me susurres al oído mil te quiero hasta quedarte sin voz. Que me abraces y me acaricies hasta que mi piel te tome como una droga. Que me beses hasta cansarte, que te pegues a mi hasta que tu cuerpo quede sellado al mío; quiero hacerte sonreír hasta que te duelan los dientes, llorar de emoción hasta deshidratarte con palabras y detalles bonitos, reír con mis absurdos enojos de niña de preescolar, quiero llegar hasta lo más hondo de tu forma de ser para sacar ese lado dulce y cariñoso que hay detrás de esa coraza de chico duro e inmutable.

no tiene precio

Sentir que me abrazas. Sentir que tus brazos rodean los míos, que me proteges, que tengo una coraza en la que nada podrá hacerme daño; sentir tu calor, que nunca te vas a separar de mi; cerrar los ojos e imaginarme una vida contigo, una eternidad, vivir cada momento malo y bueno a tu lado, tener siempre tu apoyo y que no dudes un solo segundo de que siempre tendrás el mío; sentirte junto a mi, que tu cuerpo roce el mío, tus caricias; tu respiración junto a la mía, sentir que me quieres, sentir que eres mío; no tiene precio.

martes, 10 de enero de 2012

y cuando te paras a pensar...

Y un día, te asomas a la ventana y te pones a pensar. En todas las veces que has reído a carcajadas, en las que has llorado, en las que no has sabido qué hacer. En todas esas cagadas que creías que no tenían remedio, en todas esas veces que creías que se te venía el mundo encima y no sobrevivirías, y en que sigues viva, y ahora lo recuerdas y te parece un error insignificante más de tu vida. Te das cuenta de que de esos errores has aprendido prácticamente el noventa por ciento de todo lo que sabes; recuerdas esa gente que estuvo y se fue, todos aquellos que te hicieron daño, ellos, los que un día fueron tu razón de vivir y otro la razón por la que querías dejar de hacerlo. Esa gente que en cambio, sigue ahí, recuerdas tonterías, momentos, risas, llantos vividos junto a ellos y no puedes evitar sonreír. También, esas personas que aparecieron hace poco, y que nunca antes te hubieras imaginado que vuestra relación pudiera llegar a ser tan fuerte. Esa gente en la que confiaste y nunca debiste hacerlo; esa que podría haberte servido de gran apoyo pero dejaste marchar. Recuerdas alguna que otra relación a la que ahora no le ves ningún sentido, alguna otra que te arrepientes de haber acabado, y te das cuenta de que la que tienes ahora no quieres perderla por nada del mundo. Te das cuenta, de que la vida te había dado muchísimas lecciones que ni habías percatado, hasta ahora.

blah, blah, blah

Que si no eres falsa tienes la lengua demasiado larga, que si no te enrollas con nadie eres una monja y si te enrollas con muchos una fresca, que si tienes novio desperdicias tu adolescencia y si no eres la soltera de oro y nadie quiere pasar tiempo a tu lado, que si vistes a la moda imitas a los demás y si no eres una friki, que si vistes con jersey eres una pija y si vistes con sudaderas una quilla; que si llevas colores lisos y tonos apagados eres una sosa y si son chillones una hortera, que si vas hablando con todo el mundo te crees importante y si no una asocial, que si te hablas con la gente que te cae mal eres una falsa y si no solo buscas problemas y te vas a quedar sola, que si dices lo que piensas eres una busca líos y si no una hipócrita. Joder, sé tú misma, que te rebote lo que digan, que te resbale lo que piensen, no seas una copia ni creas en el qué dirán; es tu vida.
      

martes, 3 de enero de 2012

veintinuevito


Alguien que se pierda a mi lado para después rescatarme de laberintos sin sentido, que saque la espada y me defienda de víboras, pirañas y putas. Alguien que con sonreír en mis días malos los convierta en buenos, que no se enfade si no me entiende, ni me entiendo y lo mareo, que me haga cosquillas cuando me ponga tonta y me haga enmudecer ; que nunca dude que siempre voy a estar ahí; que no me haga sufrir porque sí pero ame hacerme enfadar para después pedirme perdón con un beso; alguien que no pueda caminar conmigo por la calle sin cogerme de la mano, que no me compre con regalos pero que tenga mil detalles de papel, que no le guste verme llorar y que me haga reír hasta cuando no tengo ganas. Que me mire, lo mire, y sonría sin darse cuenta. Alguien que esté loco por mí, y no se olvide de decírmelo los días de resaca, que si duermo con él me despierte a besos y caricias cada mañana; que si mira a otra, luego me guiñe un ojo, y se ría de mis celos de hojalata. Y sobre todo que no tenga que perderme para darse cuenta de que me tiene y me tendrá.