miércoles, 23 de mayo de 2012
No existe en el mundo otra persona como yo, ¿sabes? Tampoco existe otra
sonrisa como la tuya, que me haga sentir que soy fuerte, que puedo con
todo. Pero bueno, ese es otro tema. Vagueo 25 horas al día y pienso en
ti más de lo que es bueno. Me gusta el 43 y el Vodka, pero si bebo es
para verte dos veces. ¿Loca yo? Por favor, me ofendes. Simplemente tengo
los huevos de ser como soy y no como quieren que sea. ¿Quieres hablar
de mí? Hazlo, pero ya que presumes de valentía, mejor que sea a la cara.
Estoy harta de personas que van de mucho y no llegan a nada, estoy
harta de personas que prometen ser tan importantes como el universo y al
final no llegan ni a un soplo de aire fresco. Me gusta ser así. Vivir
la vida al máximo. Reírme de los momentos malos que pasé. Llorar hasta
hartarme cuando mi vida está patas arriba. Y después sacar fuerzas de
donde sea para levantarme del suelo y volver a dar guerra. Enrollarme
con los mejores chicos de la ciudad. Tener un carné falso para entrar en
cualquier lugar. Fumar y evadirme en el humo. Emborracharme hasta no
acordarme de como me llamo. Tener los tacones más altos del país y
acabar volviendo a casa descalza. Ser la princesa de tus sueños y la
reina de mi vida. Quiero todo lo que sea imposible de tener. En resumen,
quiero tener el mundo a mis pies. Pienso que en la vida si no te
arriesgas no vives, y por eso un día decidí tirar los miedos por el
balcón y empezar a ser la loca que sonríe 25 horas al día, la que
improvisa porque odia los planes, la que canta en medio de un montón de
gente aunque desafine, a la que no le importa bailar en medio de la
calle. Esa soy yo, y si no te gusta, ahí tienes la puerta.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
ahora es tu turno de expresarte, escribe aquí tus suspiros.