viernes, 4 de noviembre de 2011

Tan solo me gustaría ser la razón de tus sonrisas

Se sentó, agobiada, en el banco. Enseguida todas sus amigas se sentaron junto a ella para animarla. Observó cómo él tonteaba, abrazaba, miraba y no dejaba de estar con otras. Respiró hondo; estaba acostumbrada. Las chicas que estaban con él fueron a comprar unos helados, entonces él se dió cuenta de que faltaba una sonrisa en la cara de ella. Se acercó y sus amigas se levantaron del banco, dejándoles solos.
-¿Qué te pasa ya? Siempre estas igual, joder; sabes que son mis amigas.
+¿Que qué me pasa? Tan solo me gustaría ser la razón de tus sonrisas; pero para eso, ya están ellas.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

ahora es tu turno de expresarte, escribe aquí tus suspiros.