Quizá el problema es que de pequeña me llenaron la cabeza de pájaros.
Llevo toda mi vida esperando un príncipe azul, una carroza llevada por
dos caballos blancos, una hada madrina que me convierta en la más guapa
en una milésima de segundo, que las bestias más feas se conviertan en
personas bellas. Que cada vez que tenga un problema vendrá un superhéroe
a salvarme, que los malos nunca acaban bien, que cada mañana una
bandada de pájaros me haga la cama y un grupo de animales me ayude a
limpiar mi casa. Y aún sigo esperando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
ahora es tu turno de expresarte, escribe aquí tus suspiros.