Nunca le he negado un hombro para llorar a quien lo ha necesitado, ni he ignorado a nadie que quería que le escuchase, tampoco he dejado de abrazar a quien quería mis abrazos; he dado y daré cariño a quien quiera, me quiera y lo merezca; y por esa misma razón, voy a sonreír porque el cuerpo me lo pide, se lo merece y lo necesita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
ahora es tu turno de expresarte, escribe aquí tus suspiros.